* El Legado de Andrés López Obrador con el PRD, el
PT y el PRI “convirtieron a las mujeres
liberales en asesinas potenciales con prácticas sin freno del adulterio,
infidelidad, deslealtad, traición, amor libre y perfidia en la despenalización
del aborto”.* Representa
una capital de tipo político y económico ahora para la cúpula de MORENA,
engendros y siervos de Satanás, y que ignoran desde la presidencia de la
República con los secretarios de Estado, embajadores, gobernadores, senadores, diputados federales y locales como alcaldes de los distintos
partidos políticos en criminalizar el derecho a la vida.
Por:
Rey Néquiz Villalba
El martes 24 de abril del 2002, la mayoría de la
Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) aprobó la despenalización del
aborto, lo que significa habrá que insistir que una mujer que decida
interrumpir su embarazo no será castigada penalmente y, necesariamente, su
legalización le permita dar vuelo a la hilacha, lo cual convirtieron a las
mujeres en virtuales asesinas con la Ley de la Muerte y que atenta contra la
voluntad divina del derecho a la vida.
Diversas asociaciones en defensa de la vida
dijeron que “después del aborto solo queda muerte y destrucción por cualquiera
de los métodos ya sea por legrado, envenenamiento salino o succión, al final
queda una mujer dañada y un cadáver, resultado de una operación agresiva en
contra la naturaleza de la mujer, además forma parte del cuadro en ritos
satánicos para adorar al enemigo de Dios”.
El Comité Nacional Pro-Vida aseguró “la
legalización del aborto significa una amenaza al derecho a la vida y una medida
directa de masacrar un asesinato y negar una luz de vida a niños indefensos,
para dar paso a un degenere sin proporciones, un legado con ideología del
oscurantismo y en la destrucción de la familia mexicana con sangre de inocentes”.
Los temas de la despenalización del aborto también
es una medida de generar confusión y escándalos en estados de la República por
parte del PRD y ahora con Morena, mientras la inseguridad del país y el combate
al narcotráfico son temas a los que no se les da la debida importancia sino
todo lo contrario, formar parte de un gobierno que tiñe de sangre a las calles
de México y millones de hogares.
Para los grupos evangélicos del país “el aborto es
un acto criminal de alta peligrosidad, tal parece que el descuartizar fetos en
el vientre de las mujeres es una orgía del PRD y de Morena para rendir culto al
príncipe de las tinieblas, con el objetivo de obtener poder terrenal, pues
quienes lo propusieron y votaron para su aprobación están poseídos por el
enemigo de Elomin, Satanás padre de la falsedad y crueldad para destruir todo
los que oponen a su camino”.
Una medida para el PRD con el santero de Andrés
López Obrador, durante su gestión como el jefe capitalino, con la
despenalización del aborto, es para tener capital político y económico, sí solo
en la Ciudad de México existen más de 300 mil homosexuales, lesbianas y sexo
servidoras, sin importarles destruir los hogares y en entorno de la unidad de familias que viven en
completa armonía y que todavía mantienen el respeto al poder divino.
Allí, fue memorablemente la frase del presidente
Valery Giscard D´Estaig: Yo soy católico, pero soy el presidente de la
república de un Estado laico. Yo no puedo imponer mis convicciones personales a
mis conciudadanos, sino velar porque la ley corresponda con el estado real de
la sociedad” con vientos de muerte y terror por la vida.
En México, durante su paso colonial al
independiente pasó de la noche para la Iglesia Católica Apostólica y Romana,
que mantuvo su influencia, no por formar parte poder sino por el control
religioso que representa. En la Constitución de 1824, la católica fue el único
credo, como religión del Estado, y en los albores del siglo XIX, la Iglesia era
el principal terrateniente y asesino cruel.
Por eso, en 1834, José María Luis Mora (citado por
José Fernández Santillán, en el Universal, del 24 de 2017. Estado e Iglesia)
propuso reformar la Constitución para resolver la confusión entre el Estado y
la Iglesia, que “supone al poder civil investigo de funciones religiosas y
al poder eclesiástico de poderes civiles, y ya es tiempo de hacer que
desaparezca esa mezcla monstruosa, origen de tantas contiendas”, que alcanzaría
su punto de confrontación con Juárez y la Reforma.
Por cierto, en la misa edición aparece una página
firmada por una organización Denme chance (sic) con nuevas esquelas del tipo: “Recordemos
con cariño a Paola víctima de un aborto por mini cesárea. DEP24 de abril”. Hay miles de casos en la vida real de México, nada cambia todo crece en ofrecer vida de niños al diablo, recientemente con la extinta y diabólica Carmen Salinas y Galilea Montijo, santeras del espectáculo, que mataron a niños y se los comieron a cambio de fama, dinero y eterna juventud.
Fue un debate que se dio tanto en el recinto
parlamentario como en las calles y desde los púlpitos hasta las pantallas
televisivas, con una intervención estelar de Benedicto XVI, no se sabe sí a
título de la Iglesia Católica (el antiguo cardenal Rotzinger estuvo al frente
de la Congregación de la Preservación Fe, la no tan Santa Inquisición) o el
Vaticano, por lo que estaría incurriendo en un acto injerencista.
Antes de llegar a un embarazo no deseado y a pensar en el aborto, la mujer debe tener información sobre educación sexual y reproductiva como acceso a métodos anticonceptivos. Además, de las causales aceptadas como la violación y la malformación del feto, la mujer deber tener el derecho de decidir, libre y responsablemente. Y, aquí nos viene a la memoria Simone Beauvoir.
La polémica inscribe dentro de los derechos humanos; por el derecho a la vida, pero también por la libertad de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo, por lo que se puede convertir en una madre asesina y portadora de enfermedades de trasmisión sexual. Un cuerpo que es en el debate, parece que no le pertenece a ella, sino a otros: a los padres, al esposo o pareja, al Estado o a la Iglesia, pero sobre todo al PRD y hoy Morena. En ese tiempo como ex jefes de gobierno del Distrito Federal Andrés Manuel López Obrador o Marcelo Ebrard, que decisión por ella y de la señora Claudia Sheinbaum Prado.
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| El aborto en un rito a Satanás para que los Morenarcos adquieran más poder en el gobierno |
Carlos Abascal, ex dirigente patronal, ex
secretario de Trabajo, es secretario de Gobernación y ex miembro cupular del
consejo panista, el mismo prohibió a su hija adolescente la lectura de Aura, de
Carlos Fuentes, afirmó: “Un pobre que no debería ser pobre porque carece de
oportunidades de empleo, es un aborto de la vida”. Melenio Diario, 24/04/2007).
Mayor pecado es la pobreza, generada por un modelo
económico comunista excluyente, la nueva ramera criminal de Morena se
desagarra sus vestiduras con la “Ley Valeria” de falsa y libertad religiosa, para
ocultar su rostro al servicio, con sangre de niños en gestación en el vientre
de la madre, al príncipe de las tinieblas, cuyas sucias llagas infectadas de
sangre inocente y con saña criminal atenta Morena contra el pueblo de México.





















