lunes, 9 de julio de 2012

Antorcha Popular


Historia negra, violenta, sangrienta y criminal

·         Brazo armado del gobierno y del PRI para generar terror entre los pueblos
      
Por: Honorio Ramírez Espinoza

Las tácticas “sangrientas”  del PRI para someter a la sociedad a caprichos de sus propios intereses a través de sus grupos de confrontación violenta en el Estado de México, garantizan un estado de corrupción e impunidad. El gobierno y su administración pasa a formar parte como negocio particular y, de esta manera, pueden explotar de forma ilegal los bienes del estado sin importar violar flagrantemente la ley, para despojar de tierras a campesinos y apropiarse de patrimonios de familias humildes.
Con el aparato represivo y con los grupos de represión priísta, el Estado de México fomenta una cultura de corrupción; autoritarismo, miseria, vicio y prostitución, violencias, crisis económica, desempleo, inflación, chantajes, mentiras, injusticias, inseguridad, narcotráfico, espionaje, secuestros, saqueos del erario y muertes.
Aquiles Córdoba Moran (a) El Atepocate
La cultura económica largamente fabricada del priísmo, generó la desconfianza, la demagogia y el engaño, con todos sus lugares comunes, se legalizó la transa, el dedazo, el soborno, la mordida, la línea, el tapado, la explotación de la miseria y la impunidad para arropar a grupos caciquiles con legendaria ferocidad y con capacidad de operar violentamente en la apropiación de cuotas de poder corporativo.
Entre los métodos más infalibles que utiliza el gobierno del Estado de México en los municipios donde ostenta el poder del PRI no sólo es la violencia, sino la represión para mantener el control de su capital político. El Estado de México no es un territorio exclusivo, de la columna armada del tricolor, es también empleada en otras entidades del país para fomentar el terror con el apoyo de estructuras judiciales, con la finalidad de hacer el trabajo “sucio” contra grupos alternos y dirigentes sociales del PRI indisciplinados. El objetivo de los gángsteres priístas del gobierno es generar un ambiente de violencia y represión para apoderarse del poder.
El ABRAZO ARMANDO DEL PRI
Antorcha Campesina (popular y estudiantil) surge en el seno del Partido Comunista Mexicano (PCM) en 1972, para debilitar el Movimiento Socialista en México. Luis Echeverría convence a los “Bolchos” para conformar al Partido de la Clase Obrera Mexicana (PCOM) sin éxito alguno o posteriormente, con diversos grupos de activistas de la Guerrilla de Centroamérica y de La Escuela superior de Economía, Brega Independiente del IPN y de la Universidad Autónoma de Chapingo, Grupo Bolchevique, forman en 1979 la Federación Nacional de las Organizaciones Bolcheviques (FNOB), pero es hasta 1982 cuando crean su brazo rural denominado Antorcha Campesina.
Guadalupe Buendía Torres (a) La Loba
Los Bolchos como eran conocidos, comienzan a desarrollar trabajo político en el campo bajos los auspicios del entonces presidente José López Portillo (1976 -1982), mediante el programa de gobierno IMSSCOPLANAR que permite introducir a sus militares en Puebla y Chihuahua, con la finalidad de asesinar y despojar a los campesinos de sus tierras.
La FNOB se autodefinió como una organización Marxista Lenista (doctrina comunista que niega la existencia de DIOS para adorar a la bestia de las tinieblas, Satanás), que se caracterizó por no establecer alianzas políticas con los grupos de aquel momento y por impulsar a sus militares en el Distrito Federal, Estado de México, Michoacán, Veracruz, Guerrero y Chiapas,  éste estado es utilizado para poder traficar con indocumentados ligados a la guerrilla de Guatemala, Nicaragua, Honduras, Panamá y el Salvador (se presume que uno de los cabecillas de Antorcha popular, Tolentino Román no es originario de este país), para integrarlos a su grupo político y convertirlos en activistas y en estudiantes mediocres en el área rural, y ahora urbana.
En 1984 se transforma en Movimiento Antorchista  y se declara militantes del PRI a través de entonces secretario General del CEN, Manuel Camacho Solís. Desde entonces, con el padrinazgo político de Raúl Salinas de Gortari, del ex dirigente de la CNC Mario Hernández Posada, del ex gobernador de Puebla Guillermo Jiménez Morales, el cacique de Manuel Bartlett Díaz y con el ejército, la procuraduría del Estado, policías judiciales y locales, Antorcha Campesina (Popular) actúa como una organización paramilitar y criminal que violenta la paz social de los pueblos.
El ex dirigente campesino y el asesor legal de la Unión Campesina Independiente, Bartolomé Melchi Santiago y del Abogado Marcos Martínez Guerrero, respectivamente, dijeron que el gobierno priísta y los antorchistas lograron vincular la teoría Marxista con la práctica revolucionaria para mantener sus cuotas de poder e imponer al pueblo su régimen de miedo, zozobra y muerte.
Tolentino Román Bojórquez (a) La Romana
A varios medios de comunicación que circulan en el estado de Puebla, Guillermo Morales y Mario Hernández, sostuvieron que Antorcha Campesina ahora popular, tiene una formación de columnas armadas con capacidad de para obtener concesiones del gobierno, por medio del chantaje, la presión, la extorsión y la amenaza, para construir gaseras, gasolineras, purificadoras de agua, rutas de taxis, empresas de la construcción, conjuntos habitacionales, fábricas, escuelas, ranchos, tiendas, clínicas y negocios ligados al narcotráfico para lavar dinero, centros de vicio y la prostitución, recursos que les sirven para mantener a la población sujeta al terror.
Aunque Antorcha no es una creación del gobierno se es una concesión del Revolucionario Institucional hasta convertirse en un brazo armado del PRI-gobierno, quien no sólo apoya al grupo criminal sino que lo financia en el campo de la guerrilla urbana. El grupo de Antorcha Campesina (popular) así opera, mediante el cohecho, la “rebelión armada y la represión violenta” para imponer a los ciudadanos la doctrina Comunista-Marxista, como un patrimonio ideológico donde sus propiedades, negocios y hasta sus hijos pasan a ser de los Bolcheviques Antorchistas, amantes de la bestia del infierno, Satanás.
Antorcha Campesina hoy popular ha asesinado a 128 campesinos Indígenas Náhuatl en Puebla de 1801 en todo el país, cinco secuestrados, desaparecidos, 40 casas quemadas y 25 campesinos presos por medio de acusaciones prefabricadas de portación de armas, asalto a mano armada y de pertenecer a grupos guerrilleros. Acusaciones hechas por los propios Antorchistas, cuyas fabricaciones están en contubernio con el PRI-gobierno.
Para el ex delegado de la UCI en Pueblo y representante Náhuatl al Congreso Nacional Indígena (CNI), Malchis Santiago, los antorchistas han llevado la guerra contra los campesinos en dos frentes, uno militar y otro contra la presión a gobernadores, la estafa económica y política, sin excluir la guerra psicológica.
Aquiles Córdoba Moran, conocido en el bajo mundo de la mafia priísta como El “Atepocate”, “fanfarronea que con el bien armado equipo de paramilitares y que todos sus socios, activistas y miembros hacen prácticas de manejo de armas”. Sostiene Malchis Santiago que “es frecuente ver en la sierra a los jóvenes que son adiestrados en prácticas militares, a ciencia y presencia de las autoridades priístas”.
Los orígenes registrados de Córdova Moran remontan a la época de la Santa Inquisición, donde sus abuelos de “sangre española”, son los que se encargaban de “colgar”, “torturar” y “asesinar” a la gente que eran sentenciadas por los inquisidores de la Iglesia Católica Romana. Ahora, con esa herencia psicológica el líder de “asesinos”, se siente el colgador de “La Ramera del Apocalipsis” para matar, robar, despojar y encarcelar a la gente humilde que cae en sus garras.
Maricela Serrano Hernández (a) La Hiena
El periodista crítico, Juan Ortigoza, el 30 de Agosto de 1984, define a Antorcha Campesina como “el nuevo estilo de la corrupción gubernamental y de acusar de manera ilegal a grupos sociales y  gente que se identifica con ideología de izquierda por considerarlos traidores y guerrilleros, con el objetivo de deshacerse de los enemigos con la cárcel y la muerte. Auxiliados en sus acciones represivas por el ejército o la policía judicial. Además, utilizan vehículos, recursos financieros de los gobiernos estatales para secuestrar  a la sociedad civil y despojar a campesinos de sus tierras, tal y como lo hicieron en Tecomatlan, Puebla”.
Así mismo sostiene que “los líderes antorchistas utilizan a las familias humildes que caen en sus redes, amenazados de quemarles sus casas si se niegan a participar en cualquier acto político de presión”. De tal manera, explicó “reparten a los revoltosos dinero en efectivo de dudosa procedencia, despensas, láminas, abono y letrinas, estrategias que también es aplicada para comprar votos a favor del tricolor”.
Para Bartolomé Melchis Santiago el propósito del gobierno priísta y de los “guerrilleros rurales y urbanos antorchistas es hacernos pelear entre nosotros, utilizarnos como carne de cañón a los pistoleros suministrados por sus padrinos políticos, con pago de millones de pesos en la compra de armadas de uso exclusivo del ejército, tiendas gubernamentales, concesiones de gaseras y gasolinerias a provecho de sus sucios intereses”.
ACTIVIDADES SANGRIENTAS
El dirigente indígena precisa que la presencia paramilitar de Antorcha Campesina (popular) es el eje político de la agresión gubernamental contra los campesinos e indígenas de todo el país y de propietarios de tierras. “Si se observa las tácticas y la actuación de los Chinchulines, Justicia y Paz a todos los grupos paramilitares que actuaron en la matanza de Acteal y Bosque  Chiapas, coinciden con las estrategias de represión aplicadas por los antorchistas desde 1993. Sin dejar de analizar la matanza que provocó el 18 de agosto de 2000 en el municipio de Chimalhuacán, en ese enfrentamiento con grupos de priístas comandados por la líder Guadalupe Buendía Torres (a) La Loba, sus militantes emboscaron a sus propios activistas por gatillero a sueldo”.
Tan amplia es la lista de agresiones de los antorchistas que no existe gobierno que frente la ola de terror, violencia y matanza, como los ataques a la casa de estudiantes y a la Universidad Nicolatia en 1985; asesinato del estudiante de 17 años, Guadalupe Damián Santos; 20 heridos de bala y toma militar de la Prepa Popular Lázaro Cárdenas en el Distrito Federal, la invasión violenta de la Prepa Popular Tacuba, ahí el líder de Antorcha popular, Tolentino Román, encabezó la agresión a estudiantes, también fue culpable de la violencia en la Escuela Normal Rural de México, Estado de Hidalgo, el día 2 de Octubre de1985.
En 1984-1985 en el Estado de Veracruz el PRI-gobierno ordenó a través de los antorchistas paramilitares que emboscaran a la Organización Campesina Independiente de la Huasteca Veracruzana y al Frente Emiliano Zapata, atentados, asesinatos y desapariciones de la Escuela de Ingeniería Agrícola Hermanos Escobar en Chihuahua, en 1992. Los 128 campesinos asesinados en Huitzitlán de Serdán, Puebla de 1993 a 1998, lugar que se encuentra prácticamente en estado de sitio, para garantizar la represión de los antorchistas contra los campesinos.
En el gobierno interino de Ignacio Pichardo Pagaza en el Estado de México se auspició la invasión de tierras de manera violeta, en los municipios de Ixtapaluca, donde la Bestia del Diablo, Maricela Serrano Hernández encabezó el enfrentamiento contra nativos para despojarlos de tierras asentadas en zona arqueológica y en el municipio de Chimalhuacán el despojo de predios de la parte baja.
Los métodos de terror y de criminalidad de los antorchistas son apoyados por el gobierno estatal y por el PRI, ante sus actos de violencia sangrienta se dio en el gobierno de Arturo Montiel Rojas, para encarcelar a dirigentes sociales de Chimalhuacán y reprimir a la población utilizó a los aparatos represivos de la Policía de Seguridad Pública que toda vía resguardan los latrocinios de los antorchistas, desde la presidencia municipal de Chimalhuacán.
Ahora, el gobierno del PRI y sus grupo civil armado; Antorcha Popular, por medio de Maricela Serrano Hernández (a) La bestia del Infierno  e hija adoptiva de Satanás, inició en Ixtapaluca su terrorismo violento contra líderes morales del municipio como Armando Corona Rivera, tras ordenar a sus huestes infernales para lazarle palos, piedras y disparos con armas de fuego, hechos que quedaron asentados con la averiguación previa IXTA/1/636/2006, con el objetivo  de generar un ambiente de provocación, de zozobra y miedo entre la gente, para justificar la violencia sangrita tal y como lo fomentaron en Chimalhuacán.    
     

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